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lunes, 31 de diciembre de 2018

LAS TAPIAS DE COBIÁN

No fueron pocas aquellas estructuras industriales, que desde hará más de un par de siglos protagonizaron una parte importante de la producción económica y social de la ciudad. Numerosos lugares, tanto de extramuros como del interior proliferaron, desaparecieron con el paso del tiempo en su mayor parte, y sobre la mayoría de ellas se vertió mucha tinta, tanta, que la Sevilla fabril ya ha dejado de ser la gran desconocida desde apenas poco más de una veintena de años atrás, convirtiéndose cada vez más en una atractiva referencia turística, tanto para el visitante como para el autóctono.

En esta ocasión abordamos un pequeño estudio centrado en parte de un sector fabril, cuyos posibles vestigios sólo es representado por unas naves industriales cuyo uso actual está destinado a salas de conciertos y discotecas, ubicadas en la frontera de la calle, frente a la barriada de Macarena Tres Huertas concretamente, núcleo éste comenzado a edificar en su primera fase en 1968 y finalizados a principios de 1980. Lindan estas estructuras con la calle José Díaz.


Estas naves fabriles cerrarían al norte lo que en su momento fue conocido como "las tapias de Cobián", que circunvalaba un complejo perteneciente a la fundición del mismo nombre: Cobián, sobre quien Nicolás Salas en su "Sevilla Fabril" menciona someramente, sin más. Echemos un vistazo al plano de 1945:

Sobre la fundición en cuestión, creemos que su existencia como fábrica de camas y cerrajería, tuvo dos etapas, la primera hasta 1932 y la segunda hasta tal vez la primera mitad de los años de 1970. Sabemos que el número de trabajadores del complejo oscilaba el número de 700, abasteciendo en una interesante aportación al tejido laboral de la ciudad.

Partiendo de Resolana, la fábrica de Perdigones abría un inmenso solar de usos industriales y ferroviarios, donde a la izquierda de aquella se hallaba una terminal / taller / cocheras de tren. Aquel primer paquete de suelo finalizaría en lo que actualmente se conoce como la calle Maimónides, pasando el núcleo de viviendas de la RENFE, que marcan la frontera de lo que sería el principio de las antiguas " tapias de Cobián", alineadas en flanco paralelo a la calle Antonio Buero Vallejo, vía que se rotuló en el tardío 1989, pero que en un principio formaba una caminata junto a la tapia, todo ello a su vez resultado del trazado de uno de los antiguos muros de defensa contra las inundaciones levantados en los años de 1930. En 1969 se concluye la base de la barriada de Doctor Berraquer en paralelo a la urbanización del tramo final de Buero Vallejo, que aún permaneció como calle sin salida en su parte inicial por el abandono producido al cerrarse los talleres e industrias de sus márgenes. En 1989 se abre definitivamente al parcelarse y urbanizarse los antiguos terrenos de Cobián. 

Abajo, imagen del Maps que señala el espacio que aproximadamente comprendían los terrenos de la fábrica, así como también las navetas que actualmente subsisten, frente a Macarena Tres Huertas:


Sobre las mencionadas "tapias de Cobián", se sabe que aquel lugar, resto del perímetro de la antigua industria, fue desde principios de la pasada década de los 60, un núcleo deprimido, en el que las familias más pobres y desfavorecidas se asentaban formando chavolas y demás construcciones irregulares. En los primeros años del desarrollismo, como bien sabemos, nuestra ciudad al igual que muchas otras de España, se propició la proliferación de numerosos núcleos marginales. En este caso, ABC de Sevilla hizo eco de gran parte de la otra realidad de nuestra urbe, donde se malvivía sin alcantarillado ni agua potable, cuando la alcaldía de entonces procedió a derribar aquellas construcciones y reubicar a aquellas personas en el Polígono de San Pablo. Hablamos del año 1965 ( Hemeroteca ABC de Sevilla, 29-09-1965 ):



De todas formas, aquellas medidas fueron transitorias, pero al igual que en otros lugares de la ciudad, las Tapias de Cobián siguieron "repoblándose" y desalojándose año tras año. En 1988, se citaban 12 puntos chavolistas, entre los que se encontraba el que nos trae al caso, donde se sumaban 12 chozas contabilizando las existentes en la "Torre de los Perdigones", actualmente un parque.

Esta fotografía aérea de 1982 nos ilustra la zona que el lector pudiera recordar y donde hemos añadido algunos datos para mayor comprensión del sitio, facilitando la referencia de la calle José Díaz que no aparecía en el anterior mapa:


De esta manera, agradeciendo a los lectores su interés, Sevilla Perdida se despide este 2018 deseando una feliz entrada de año a todos, siguiendo en la elaboración de nuevos reportajes relacionados con el pasado de nuestra ciudad.














viernes, 13 de octubre de 2017

EL FINAL DEL MURO DE LA CALLE TORNEO


Arriba, plano de Sevilla de 1.860 en el que podemos ver que parte de la zona actual conocida por Torneo se denominaba el Barrio de los Humeros. Casi lindando al río, las vías del Ferrocarril de Córdoba.

La calle o avenida de Torneo, ya podía situarse en el siglo XVI entre la antigua Puerta de Goles (o Real) y la Puerta de la Barqueta, que se hallaba aproximadamente al comienzo de la actual calle Calatrava. Justamente frente a esa vía y Torneo adentro, se ubicó un lugar conocido ya desde el XVIII como el Patín de las Damas. A mediados del XIX, las autoridades municipales con tal de promocionar el comercio y las comunicaciones con el resto de España, solicitaron la instalación del ferrocarril. El 7 de octubre de 1855, la Reina Isabel II aprueba el emplazamiento y distribución de la estación de tren de Sevilla a Córdoba en los terrenos de la Plaza de Armas, parte del barrio de los Humeros y de los paseos públicos que se extienden en este punto. Por último, la ordenación y elevación de la calle Torneo por Eduardo García Pérez trajo consigo la desaparición del paño de muralla que unía la Puerta de la Barqueta con la Puerta Real, con inclusión del Patín de las Damas, cuyos terrenos se destinaron a albergar los talleres del ferrocarril; aunque años atrás la Fábrica de Gas (en calle Arjona) y la Fundición de los hermanos Portilla fueron los primeros en comenzar a establecer una configuración en la zona que duró cerca de siglo y medio.

Abajo, localización de parte de la calle "de" Torneo, en 1910. Plano de Poley y Poley. Vemos que la zona tras el muro era conocida como el "camino de las afueras". El muro ya existía como tal, pues más arriba, aunque el plano no lo recoge en este recorte, en el mapa se nombra "muro" a la línea que se encontraba tras las vías férreas.



Nuestro propósito no es el de exponer un estudio profuso sobre lo que fue Torneo y aledaños desde sus comienzos, pues el objeto de este blog es ofrecer una visión global de la zona desde lo que fue la segunda mitad de los años de 1970 hasta finales de los 80; pudiendo hacer incluso mención a 1990, puesto que las obras del margen de Torneo comenzaron a hacer verdadera mella en el 91. Lo que está claro es que la línea que va desde Plaza de Armas hasta la Barqueta no cambió apenas estructuralmente cuando menos desde los años 30 o 40 del siglo XX. De todas formas, las fotografías que incluimos pertenecen principalmente al período que pretendemos abarcar.

Con vistas a la Exposición Universal que se celebraría en 1992, la clase política estimó en cambiar Sevilla, adecuándola a unas nuevas necesidades generadas en parte por el reciente aumento de superficie y poblacional. También había que ofrecer una nueva imagen a los visitantes y una expectativa cara al futuro. Las zonas de Torneo y chapina, siempre en el límite virtual y aparentemente a la espalda del resto, debían ser estructuradas y absorbidas por el resto del entorno. Por tanto, se reabrió el cauce del río, que estuvo taponado desde principios de los años 60. Una consecuencia fue que la piqueta acabó con las instalaciones deportivas de Chapina, construidas en la década prodigiosa. La calle Torneo fue ampliada en carriles para el tráfico, aliviando de manera considerable los atascos que se formaban en las horas punta. También, Torneo fue acondicionada mediante un paseo ribereño. El dogal ferroviario, fue destruído. Se conservó la estructura de la Estación de Córdoba, mientras que a su lado se elevó la nueva central de autobuses de Plaza de Armas, cerrándose las antiguas cocheras como las del Barranco y la de la calle Marqués de Paradas.

Para adolescentes y demás jóvenes de la época, cruzar aquella tapia de Torneo ofrecía diversas situaciones: se podía jugar al fútbol abajo, en dirección hacia lo que hoy se conoce como Puerta Triana. Aquel terreno tenía una parte tupida de yerbas, y se conocía por el "campo de las vacas". Pero si se caminaba en dirección hacia Barqueta, en las instalaciones de la RENFE se ubicaba una pequeña cancha con suelo de piedra y porterías; un lugar que casi siempre estaba libre. También por aquella zona abundaban los árboles con moras, cuyo fruto, la morera, se empleaba como alimento de los gusanos de seda.

Abajo, fotografía aérea de la calle Torneo, tal vez en la segunda mitad de los ochenta: 1: Almacenes de la RENFE (actualmente Puerta Barqueta / Parque D. Fadrique), 2: Cancha tipo fútbol-sala, 3: Real Monasterio de San Clemente, 4: Cambio de agujas, 5: "Campo de las vacas".  



A continuación, fotografía de la calle Torneo en el año 1986, extraída de la obra de Joaquín Arbide "Sevilla en la memoria". La pared de la vía, que hasta 1980 había sido de color blanco, fue pintada por alumnos de colegios sevillanos con motivos andaluces y sevillanos; dibujos enmarcados entre unas pilastras del muro color ocre. En la derecha la entrada a Pascual de Gayangos.


Pero los objetivos económicos tarde o temprano salen a reducir. Sólamente hace 19 años desde que derribaron el muro y demás emplazamientos. Todo se modernizó, la calle amplió sus carriles y se construyeron nuevos puentes. En fin, que se dijo adios a un siglo de tradición, mientras que muchas de aquellas ilustres plumas que criticaron como estaba todo entonces, ahora ni siquiera se asoman al suelo sin arreglar del paseo del 92, donde por la noche ya no se puede ni pasar, salvo en bici, claro. Abajo, cuando todo comenzaba a quedar en un recuerdo.



Vamos a terminar este bloque dedicado a Torneo mediante una imagen que hemos rescatado de youtube. Alguien, antes de que se derribara la histórica tapia, tuvo la ocasión de grabarla en video. En la memoria: 
















LA "ESCALERILLA", EN LA CALLE TORNEO

El desembocar en la calle Torneo, durante generaciones, significó la desconexión con el entramado urbanístico, una verdadera frontera y un espacio predestinado para ejercer la soledad y la aventura dentro de la misma ciudad. Algunas calles adyacentes estaban compuestas en su mayor parte por un conglomerado de viejas edificaciones que convivían con algunas más modernas, formando panoramas autóctonos donde la calidad de vida era algo predominante.

Los años fueron pasando, y la Exposición del 92 fue el pistoletazo de salida de cara hacia una transformación casi total del entorno: Se demolió el muro, borrándose aquel mundo interior de las abandonadas instalaciones ferroviarias, se quitó el tapón de Chapina reduciéndose la amplitud de sus jardines, se construyó un larguísimo paseo de nombre monárquico que pronto se llenó de transeuntes, deportistas, jóvenes de botellona, chiringuitos de verano, delincuentes y mendigos. Por su parte, la calle Torneo también cambió su fisonomía con el establecimiento de nuevos carriles, que durante sus primeros años paliaron los otrora atascos de tráficos en aquella arteria; mas sus aceras fueron reducidas por la señalización del carril bici. Además, se hizo una nueva estación de autobuses, mientras que la antigua de Córdoba fue convertida en centro comercial. Y también se elevaron nuevos puentes. Aquellos cambios sirvieron para que, Torneo, al igual que sus tramos más cercanos, recibieran diariamente una ingente cantidad de población flotante. Aquellos cambios comenzaron hace poco más de veinte años, por lo que creemos que el "progreso", a veces se mide menos por el tiempo transcurrido que por las decisiones políticas.

Sin embargo, entre tanto estress, bicicletas, carriles de autobuses y rostros desconocidos de todo tipo, todavía en la zona queda un lugar libre que, como no han podido edificarlo, les ha quedado la opción de usarlo como aparcamiento. De todas formas aún conserva su estructura de lleno, así como el sabor a otros tiempos: La escalerilla de la calle Torneo.

El último tramo de la calle San Vicente desemboca en lo que fue el barrio de San Juan de Acre, órden militar a la que, en el XIII, fue donado el terreno que actualmente ocupa la confluencia de la parte final de la calle Guadalquivir, que desemboca en la Puerta de San Juan, mas Pizarro, Clavijo, Mendigorría, Álvaro de Bazán y Pérez de Garayo. El plano de Olavide, de 1771, refleja la jurisdicción de San Juan de Acre, con la calle Guadalquivir denominada "De la Estrella": 
1. Puerta de San Juan. 2. Capilla de la Estrella ( antes de San Juan ). 3. Iglesia prioral de San Juan de Acre. 4. Convento de Santa CLara. 5. Convento de Santiago de los Caballeros. 6. San Clemente. 7. Calle Arte de la Seda.

Todo el conjunto sería remodelado en 1837, y en 1863 la Puerta de San Juan fue demolida, dando lugar a la calle Torneo. A fines del XIX, la plaza de Santiago de la Espada desapareció totalmente al construirse en su lugar una manzana de casas y ampliándose otra, resultando de ello el nacimiento de la calle Pérez de Garayo, corta vía que desde su creción desemboca en una extensión rectangular, producto del desnivel de la eliminación del lienzo de muralla, cuya parte superior es la calle Torneo.

Extracto del plano de Urbanismo de 1929. En el mismo ya aparecen dibujados el rectángulo que nos referimos y una escalera que comunicaba Torneo y Pérez de Garayo, aunque esta última calle es mencionada como "Calle de Plaza de Gamazo", no descartándose que el sitio rectangular fuese denominado así:
Todos los documentos relacionados con la confluencia Pizarro / Guadalquivir, nos hablan de una zona tranquila, en la que existieron almacenes industriales, como la fábrica de jabones de Tomás Pérez Benítez, la factoría de material de construcción de Tábora de los Reyes, la destilería de Lorenzo del Castillo, o los almacenes y fábrica de camas Cobián. Ahora, echemos un vistazo al plano de 1943 y a una fotografía cenital de 1944:
Según los datos que manejamos, encontramos que el edificio de pisos que existe actualmente en la calle Puerta de San Juan y que ocupa el lugar de la fábrica de Cobián, fue construido en 1976, en tiempos de plena orgía de palancas y piquetas, derribándose por aquel entonces la vieja fábrica en cuestión, quedando sólo un pequeño extremo libre sin una función concreta, cercado por un tapial bajo de mampostería. La imagen corresponde a 1986, apareciendo como siempre el rectángulo exento, y más abajo el espacio libre resultante de la fábrica de Cobián:
Sabemos que en la primera mitad de los 90, aquel espacio libre se remodeló de una forma sencilla, confiriéndose la Plaza de Pérez de Garayo. Por otra parte, ese rectángulo y su escalera, también han seguido vivos hasta el momento, aunque el espacio exento, en su mayor parte, no va más allá de un pequeño parking. En los 80, todavía, los chavales de barrio, jugábamos allí partidillos de fútbol; ahora, cuando menos, continúa sin ser edificado. Familiarmente, el lugar era conocido como la "escalerilla". Veamos unas fotos recientes: 1. Plaza Pérez de Garayo, con las escaleras al fondo ( derecha ). 2. Escalerillas, y arriba Torneo. 3. Escalerillas desde Pérez de Garayo. 4. Vista desde Torneo.
El solar conocido como "la escalerilla", por lo tanto, no sólo ha sobrevivido al tiempo, sino que aunque para Urbanismo figure como espacio libre, éste también carece de objeto para su edificiación, debido a la estrechez del mismo, a su rodeo por tres edificios y la calle Pérez de Garayo. Además, hace unos años se expuso un proyecto destinado al uso lúdico de los solares libres, que al parecer en este lugar no llegó a tener éxito. En cualquier caso, una remodelación del terreno, cambiándolo a parque infantil y unos cuantos bancos nunca supondrá la transformación radical del lugar. Es más, prospecciones y estudios arqueológicos recientes, podrían ubicar en esa zona la antigua Puerta de San Juan, gracias a los descubrimientos en el edificio de la casi lindante Torneo nº 26, donde se conserva al parecer, parte de una torreta almorávide. El lugar se presenta delicado ante cualquier tipo de acción urbanística.
Desde Sevilla Desaparecida nos congratulamos que aún existan sitios como la Plaza de Pérez de Garayo y las "escalerillas", espacios olvidados que nunca serán rutas turísticas ni objeto de masificasión.

Dedicado con especial cariño a Chema "Matachanas", José León, Manolo Bueno, Fermín, Antonio de la Rosa, Romero Ruiz, Cristóbal Monroy, Fernando Mateos, Pablo, Alex, Guti y Manuel García Ruiz, entre otros, por aquellos partidillos en la Escalerilla que jugábamos en los años 80.